Cómo realizar un buen curriculum (CV)

SuKi 18 agosto 2008 5

cvTodo proceso de selección tiene como objetivo conseguir el candidato ideal para cubrir un puesto de trabajo. Éste pasa por una serie de fases, pruebas, etc. en las cuales el curriculum vitae (c.v.) juega un papel primordial.

El Curriculum vitae es lo primero de ti que llega a una empresa, es decir, es tu tarjeta de presentación; por lo tanto puede abrirte muchas puertas, pero también cerrártelas.
Elaborar un curriculum exitoso no es tarea fácil, por ello hay que dedicar a su confección todo el tiempo que sea necesario ya que es el primer paso para la búsqueda de empleo.
Un buen curriculum ha de ser ante todo competitivo, ya que las empresas los reciben por cientos a diario, inclusive produciéndose una saturación. Por este motivo, dentro de unos cánones de presentación ya existentes ha de ser todo lo imaginativo que se pueda, brillante y destacar del resto por lo positivo que muestre. Ha de ser explícito pero concreto, serio pero agradable y sobre todo, su misión principal es suscitar en el técnico de selección la curiosidad de conocer a la persona que lo suscribe, es decir la función más importante de un c.v. es conseguir que seas convocado para una entrevista, que te deseen conocer y que suscites interés.
El c.v. además ha de comunicar adecuadamente la formación, experiencia y aspiraciones laborales de la persona que lo envía. También es aconsejable que se elabore un c.v. distinto para cada puesto de trabajo que se trate de cubrir.

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Otro aspecto importante del c.v. es confeccionarlo de forma confiada, esto es, que sea muy defendible, lo que supone no desestimar en ningún momento nuestra valía, no subestimar los propios logros, ni pensar que no se merece el trabajo al que queremos acceder. Para ello hay que ser lo más objetivo posible y coherentes a la hora de fijar nuestras metas profesionales, y por supuesto si nuestro c.v. nos parece pobre o escaso hay que buscar la manera de hacerlo atractivo y diferente del resto.

El c.v., en líneas generales, ha de tener la siguiente estructura, en el han de constar tres partes bien diferenciadas: los datos personales, la formación académica, la experiencia profesional y otros datos de interés.
Vamos a ver cada uno de estos apartados con un poco más de detenimiento:

  • Datos Personales: Los datos mínimos son el nombre, la dirección, el teléfono de contacto, fecha y lugar de nacimiento y el estado civil. El D.N.I., no es considerado como un dato mínimo a aportar, salvo en los casos en que sepamos que las empresas de selección archivan los currículos en su base de datos de esa forma.
  • La Formación: En este apartado hay que señalar en primer lugar, la titulación académica más alta que se posea. En el caso de no haber finalizado los estudios, se deben indicar aquellos cursos finalizados, pero no es recomendable aludir a asignaturas sueltas.
    En cada curso, estudio, etc., debe figurar el nombre del curso, centro que lo imparte, fecha en la que se realizó y número de horas de que consta o créditos.
    Dentro de este apartado como recomendación genérica, además de la formación académica más elevada que se tenga, han de aparecer la relación de cursos realizados, pero que estén en consonancia con el puesto al que se quiere acceder, o que aporten una formación complementaria a dicho puesto.
    También deben de figurar aquí los idiomas y su grado de conocimiento, o bien abrir un apartado para ellos. En cualquier caso, no se debe mentir en el nivel de conocimiento y dominio de los idiomas, lo cual se puede hacer extensible a cualquier apartado del c.v., es decir, una mentira conduce a la pérdida de credibilidad de todo el documento.
    Igualmente, este es el lugar óptimo para reseñar los conocimientos de informática , indicando si se posee un nivel de usuario o si se sabe programar en distintos lenguajes. En cualquier caso, conviene citar los programas o aplicaciones que se conocen y se han utilizado.
  • Experiencia Profesional: En este apartado se deben de reflejar aquellas experiencias que hayan tenido un verdadero contenido profesional. Aquí es imprescindible la indicación de fechas, nombre de la empresa, su actividad económica, el puesto de trabajo ocupado y las funciones realizadas.
    La explicación de las funciones ha de ser breve, puesto que las empresas conocen cuál es el contenido de cada puesto. Lo que tiene interés es destacar si se ha tenido personas a su cargo, la realización de proyectos importantes, y la asunción de funciones superiores a las habituales del puesto., etc.
    La relación de los puestos de trabajo ocupados, debe estar bien estructurada, separados unos de otros y no en redacción o texto seguidos. Esto es así, ya que hay que cuidar mucho la redacción escribiendo frases breves y expresivas.
    No se deben explicar las causas de los sucesivos cambios de empresa, etc.
  • Datos de Interés:
    Este apartado funciona como un “cajón de sastre” en el que están incluidos todos aquellos datos interesantes o relevantes, pero que no tengan cabida en loa apartados anteriormente expuestos.
    También pueden aparecer la relación de aficiones que puedan valorarse positivamente en relación con el puesto de trabajo al que aspira.



Cabe destacar una serie de consejos generales para la elaboración de un c.v., a saber:
– Utilizar un lenguaje claro y directo, empleando palabras que expresen acción (crear, mejorar, conseguir, etc.), jamás contar fracasos, suspensos o despidos.
– No se deben escatimar medios para “adornar” el c.v. formalmente hablando: es positivo utilizar negritas, subrayados, jugar con distintos tipos de letra…. ; mucha atención a las faltas de ortografía, acentos y signos de puntuación, ante todo la imagen.
– Se debe cuidar escrupulosamente la limpieza en la presentación. Por este motivo, es muy aconsejable, enviar siempre originales y no copias, salvo que estas sean de una calidad extraordinaria.
– Siempre hay que redactar un c.v. “cien por cien” defendible.

En definitiva, se trata de convencer a la empresa de que tú eres la persona indica para dicho puesto de trabajo. Se trata de manifestar un interés tan elevado que los entrevistadores no tengan más remedio que considerar nuestra solicitud.

En función de nuestras expectativas, formación, experiencias profesionales y el tipo de trabajo al que se desea optar, existen tres modalidades o tipos de curriculums vitae (c.v.): cronológico, inverso y funcional.

  1. El c.v. cronológico: es el modelo más claro y sencillo de los tres. Consiste en detallar primero los estudios y las experiencias profesionales más antiguas y terminar por las más recientes. Su ventaja es que permite ir viendo la evolución del candidato.
  2. El c.v. inverso: al contrario que el anterior, se comienza reflejando los datos más recientes(la última titulación la última experiencia laboral, etc.). Este es el modelo que por regla general, prefieren las empresas.
  3. El c.v. funcional: en este modelo se agrupan las actividades o funciones desarrolladas en bloques temáticos independientes. Su ventaja es que es más claro y se pueden enmascarar mejor las lagunas y los períodos de inactividad, pero es sólo recomendable para aquellas personas que tengan una dilatada experiencia profesional y quizás escasa formación. Para reforzar su efecto, se recomendable invertir el orden de los bloques temáticos, es decir, comenzar por la experiencia profesional y dejar en último término la formación académica.

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